Título: Suzy Solidor

Autora: Tamara de Lempicka

Liviana, su camisón reposaba a sus pies, las piernas aun entornadas, la mirada perdida, la boca entreabierta, sus manos sobre los muslos, la tenue luz del amanecer se posaba a circulitos sobre la pared de enfrente de la ventana, la persiana permanecía bajada y la sinfonía de lunares daba un aspecto espiritual, casi místico a la habitación. Levanta su cabeza dejando caer el cuello hacia atrás en el sillón, y de entre sus labios surge en suspiro profundo y placentero.

Con las manos aun en los muslos, cierra las piernas y sonríe con una mueca , se levanta sorteando el camisón que estaba a sus pies y se dirige al cuarto de baño. Agua corriendo por el grifo, olor a magnolias, pasan diez minutos y con su cuerpo brillante aun húmedo y enrollado en una toalla blanca, descalza se dirige a la cocina, pero sus pasos se detienen frente al cuadro que hay a la izquierda de la puerta del vestidor, se acerca, se pega a él, pasea su mano sobre la tela y besa con sus labios aquellas líneas desestructuradas y coloristas que un día pintó él. Se pega más aun a la pared intentando fundirse con el cuadro, buscando un sincretismo con el óleo y el lienzo, respira profundo y una lágrima recorre su mejilla.

Se mesa los cabellos y continúa su deambular hacia la cocina en busca del preciado café del amanecer. Un día más!... olores, aromas, sentimientos y sensaciones se entremezclan para dar paso a la realidad… Ha de coger el metro, el trabajo no espera, la jungla de la realidad la devora una rutinaria mañana más.

(amanita)