Foto: La mosca, autor: soyitus (http://www.galeriade.com/soyitus/data/media/54/Mosca017.jpg)

Es posible la existencia de una mosca sin el ser humano? Es factible el aleteo de sus alas en cualquier espacio?

Ambas respuestas podrían ser respondidas tajantemente con un no, y por que?

Bien, las moscas han compartido siempre con el hombre la propia historia de la humanidad fruto de una simbiosis entre la vida y la evolución tecnológica del desarrollo del ser humano.

Han vivido, viven y vivirán con el hombre y para el hombre.

El desarrollo de las tecnologías del hombre con relación por ejemplo a los cultivos y los nuevos medios de producción de alimentos ha llevado a la aproximación de estos insectos a nuestras vidas. Como ejemplo valga la fermentación y el mal estado de los alimentos debido bien a inclemencias del tiempo, antes de la aparición de las tan loadas neveras, bien a descomposiciones naturales del ciclo vital de la materia y cuando hablo de esa materia también me refiero al propio cadáver o cuerpo muerto de un ser que tuvo vida, de un animal que existió, de una persona que fue y que llegado su confín deja de ser y entra en un periodo de putrefacción, campo idílico para nuestras amadas moscas.

Que las hay de muchos colores es sabido, que según colorido y forma se las identifican como moscas de la mierda, moscas de la muerte, moscas de la miel... hasta un largo recorrido por el mundo de los dípteros.

Para que la mosca exista debe existir el hombre, para que la mosca aletee ha de ser en un espacio abierto, no le vale un espacio vacío, en el cual no hubiera aire.

Están presentes junto al hombre en procesos de vida y de muerte, en distintos gradientes de temperatura, en distintos lugares de la ciudad, del campo e incluso de la propia casa, aunque es bien sabido que en lugares por lo general menos salubres el número de estos dípteros aumenta, tanto es así que el no ver una mosca en nuestro entorno se considera como un cierto signo de higiene y de limpieza, dando a alguna gente repelus al ver alguno de estos insectos revoloteando, pero es que siempre aparece alguna, no seamos egoísta, tal vez en la calle hace frío y la pobre mosca busca un resquicio por donde colarse al calorcito de una habitación cerrada y mucho mejor si está llena de personas.

Eso si, a veces, las moscas pecan un poco de ser “cabroncetas” pues aparecen cuando no se las desea, es de todos conocidos el caso de la mosca en televisión, siempre está allí, a veces dudo si es real o idílica para poder mantener ese típico tópico de la mosca en la pantallita. Otras veces las moscas suelen esconderse, las muy bellacas, tras la oreja, y entonces nos surgen expresiones del tipo: “con la mosca detrás de la oreja”, pero analizando esta expresión, que es lo que quiere decir? Realmente una mosca detrás de la oreja debe ser molestísima, con el zumbido pegado al pabellón auricular y que decir de las patitas cosquilleteando en sagrada parte erógena, vamos, todo un derroche de mosqueo, de ello se deriva esa expresión tener la mosca detrás de la oreja, es estar pendiente de algo que no te gusta y que te incomoda pero que a la vez aceptas consciente de que saldrá el sol por donde salga cuando la mosca deje de estar en la oreja.

Otra manida frase de moscas es : acudir como moscas a la miel...pero decidme, no es la miel algo tan sugerentemente pegajoso y dulzón como para atraer no solo a las moscas sino a las lenguas y dedos humanos?, y llevado al plan de la metáfora que expresa, es sencillo, todo lo bueno, bello , maravilloso, etc. etc., atrae, y todos acudimos, aunque mejor sería acudir a la miel según y donde estuviese colocada, lo que haría la empresa de ir a pegarse a la miel a buena fe, mas placentera.

Estamos viendo que la mosca forma parte de nuestro entorno, es un universal del ser humano, nos ha acompañado siempre y nos acompaña hasta en el acto sublime e intimo de la muerte, si, aquí también señores, no hay muerto que se resista a tener su buena cohorte de moscas que llaman a su vez a sus primos de zumosol, los moscones para hacer acopio del cuerpo que fue y ahora solo es para ella con todos sus primos y allegados.

Llegados a este punto, no me queda mas que decir que la mosca es como el ser humano , está en todos lados, llega a todos sitios, comparte placeres, acude a lugares escatológicos y se alimenta de nosotros al final para llevarnos luego a otros lugares y llenarles el bandujo para que puedan seguir aleteando.

Y por ultimo con respecto a la fisonomía de la mosca, bien vista , de cerca y con microscopio de gran aumento, es un animal realmente impresionante, con una anatomía prodigiosa que ningún arquitecto sería capaz de diseñar. También en esto es similar a nosotros, ambos cuerpos son enigmas, ambas arquitecturas son únicas e inimitables.

Querida mosca , gracias por haberme dejado expresar estas absurdas o tal vez no ideas que me ha sugerido “el hombre y la mosca”.

(amanita)